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"Ave María pues, thank you governor”

"I speak montañero". Con esa frase se defendió Luis Enrique Atehortúa cuando por cosas del destino pasó de vivir en Santa Elena a estudiar en Estados Unidos. Al principio no entendía ni "mu", pero luego creó su propio idioma: "inglés machetiado".

Su sueño americano era aprender inglés para internacionalizar el bambuco paisa. Solo estudió hasta segundo de primaria y aunque no era un experto en letras, la música la llevaba en la sangre y también en el talego donde portaba el tiple que le heredó su tío. 

En 1964, Luis Enrique soltó el machete en la huerta de la vereda El Cerro en Santa Elena para salir corriendo a avisarle a su futura esposa que se había ganado una beca para estudiar en " United States".

Le dijo que lo esperara ocho meses mientras regresaba y ella se comprometió a esa promesa, pero como es mejor  prevenir que lamentar, él dejó dos amigos cuidándola de cualquiera enamoradizo que se la quisiera llevar.

Era un silletero que por primera vez montaba en avión. Nunca había salido de la huerta y no se imaginaba en medio de personas rubias de ojos azules. Le daba hasta risa pensarlo, porque dice que el sol a él lo chicharronió más:"iba a quedar como mosco en leche".

Cuando regresó a Santa Elena cumplió dos sueños: primero se casó con la mujer que lo esperó mientras "se internacionalizaba" y, segundo, posicionó más su música.

El Himno al Silletero fue su máxima revolución artística: la mazamorra y la bandeja paisa se destacan en alguna de sus estrofas. Duró un año escribiendo los versos porque solo podía “ trabajarle” cuando su esposa se iba de la casa los viernes.

Le daba pena que lo escucharan y, por ello, se iba para la huerta con el asadón y el tiple. A partir de ese momento, la mente se transportaba a cualquier bandeja paisa o a un campesino desfilando en Medellín.

Dos amigos de los que consiguió cuando estaba en Estados Unidos le replicaron el himno en ese lugar. Luis Enrique lo tradujo al inglés y aunque suena " ordinario", se convirtió en la sensación de la Ciudad Blanca.

Su mayor sueño era que en Antioquia también conocieran sus versos, que aunque no poseen finura en la letra, tiene un mensaje contundente a la hora de describir la cultura campesina.

Cuando Luis Enrique escuchó que Luis Pérez Gutiérrez, gobernador de Antioquia, iría a Santa Elena, paró de su cama después de haber luchado con la muerte una semana atrás. Un infarto trató de llevárselo a los 80 años, pero su fuerza pudo más. Aún estaba en recuperación pero de solo pensar que esa sería la oportunidad, nada lo hizo quedarse entre las cobijas.

No perdió la ida, y eso lo comprueba que al Gobernador le gustó su himno. Lo que más llamó la atención es que tiene doble valor: está en inglés y en español y aunque a Enrique le tiembla la boca para decir "I live in Santa Elena", su sonrisa sí que descresta a los espectadores.

"Ave María pues, thank you governor", es el mensaje que no para de decir. Luis Pérez Gutiérrez creó la escuela del Cerro en la que ahora sus nietos estudian y aunque pasaron 30 años para que alguien se interesara en el Himno al Silletero, agradece que hasta la noticia lo paró de la cama, es decir: " le detonó el corazón".

Gobernación de Antioquia
Oficina de Comunicaciones
Medellín, 4 de  julio de 2017
Elaboró: Erica Yasmin Zapata Vásquez
Revisó: Jorge Alberto Vélasquez

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